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Recién llegados a Donosti, con
el tiempo justo para dejar
nuestro equipaje y dirigirnos a
la zona del Kursaal, disfrutamos
del primer concierto de esta
edición. La organización del
festival quería reunir en una
big band a algunos de los
músicos españoles (de nacimiento
o afincados desde hace ya varios
años en este país) que
intervinieron numerosas veces en
pasadas ediciones del festival.
El responsable musical elegido
para la ocasión fue el
saxofonista Bob Sands que se
hizo acompañar de un puñado de
excelentes músicos de la escena
nacional. Al finalizar el
concierto, algunos de ellos
lamentaban el escasísimo tiempo
de ensayo que habían tenido para
la ocasión, y esto no hace más
que aumentar el crédito de
nuestros músicos, ya que el
espectáculo ofrecido fue
excelente. En una onda a las big
bands de Count Bassie, el
concierto discurrió por un
repertorio de estandars con un
sonido de banda poderoso y
espacio suficiente para la
sucesión de solos de cada uno de
sus integrantes. Es una lástima
que este proyecto sea tan
efímero como la duración de su
concierto, y que este tipo de
propuestas sea absolutamente
inviable en nuestro país. |
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